La baja respondedora constituye uno de los retos más significativos en la práctica clínica de reproducción asistida, especialmente en el ámbito privado, donde el impacto en términos de tiempo, resultados y abandono terapéutico es considerable.
El planteamiento actual debe partir de una premisa fundamental: no todas las bajas respondedoras son comparables y no deberían recibir el mismo abordaje.
El concepto ha evolucionado desde una definición meramente cuantitativa hacia el de bajo pronóstico, integrando variables como edad, reserva ovárica y respuesta previa (ver criterios de Poseidón). Dos pacientes con idéntico número de ovocitos pueden tener expectativas completamente diferentes, de ahí que la estratificación adecuada sea el punto de partida imprescindible.
El objetivo clínico debe replantearse: no se trata de optimizar un ciclo aislado, sino de maximizar la probabilidad acumulada de recién nacido vivo en un plazo razonable, con una relación coste-beneficio asumible tanto para la paciente como para el centro.
No existe un protocolo claramente superior para todas las pacientes.
El antagonista se mantiene como estándar de primera línea, mientras que alternativas como PPOS o DuoStim pueden resultar útiles en casos seleccionados, principalmente cuando el objetivo es la acumulación rápida de ovocitos o embriones (freeze-all – PGT – acúmulo).
Es importante remarcar que DuoStim puede reducir tiempos en perfiles de muy baja respuesta, pero no mejora la calidad ovocitaria.
El incremento indiscriminado de dosis de FSH raramente aporta beneficio clínico significativo. La adición de LH puede justificarse en subgrupos específicos (edad avanzada, hipo-respuesta inesperada, ciertos perfiles endocrinos, respuesta subóptima en antagonista, etc.), pero no como práctica rutinaria.
En cuanto a los denominados “add-ons” (andrógenos, hormona de crecimiento), la evidencia disponible sigue siendo limitada e inconsistente, por lo que su uso debería restringirse a situaciones muy concretas, siempre con información clara a la paciente y evaluación crítica de los propios resultados.
La evaluación de resultados: los indicadores realmente relevantes son la tasa acumulada de recién nacidos vivos por paciente iniciada y el tiempo necesario para conseguir un embrión transferible o un embarazo evolutivo.
En el manejo de la baja respondedora, el enfoque no consiste en intensificar tratamientos de forma sistemática, sino en individualizar correctamente, mantener expectativas realistas y basar las decisiones en la evidencia disponible.
Dr. Ignacio Mazzanti

- ESHRE. Guideline on Ovarian Stimulation for IVF/ICSI (portal + revisión 2025).
- Alviggi C, et al. Patients with low prognosis in ART: Delphi consensus… POSEIDON. Reprod Biol Endocrinol. 2024.
- Massin N, et al. BISTIM trial: duostim vs two conventional stimulations in POR. Hum Reprod. 2023.
- Hua L, et al. rLH addition in IVF: systematic review/meta-analysis. EJOG. 2023.
- Alviggi C, et al. The role of recombinant LH in ovarian stimulation (review). 2025.
- Etrusco A, et al. Hormone add-on strategies… meta-analysis (DHEA). J Assist Reprod Genet. 2025.
- Norman RJ, et al. GH for poor responders: randomized placebo-controlled trial; no evidence for improved live birth. 2019.
- Ata B, et al. PPOS: for whom, when and why. RBMO. 2024.